Edgar Orlando Restrepo Valencia
Fue allí, entre montañas y cafetales, donde con tan solo 13 años descubrí mi amor por el campo. Junto a mis padres iniciamos un proyecto de vida alrededor del café, siempre con la visión de crear empresa y transformar nuestra historia.
Finalicé mis estudios como bachiller, y más adelante se presentó una oportunidad que marcaría un antes y un después: fui becado por la Fundación Aurelio Llano Posada en alianza con el Tecnológico COREDI, donde me gradué con honores como tecnólogo en producción agroecológica. Esta formación me permitió fortalecer nuestras unidades productivas bajo un enfoque sostenible y amigable con el medio ambiente.
En el año 2020, llegó una nueva oportunidad: trabajar como técnico agrícola con la Administración Municipal de Concepción, donde pude aplicar mis conocimientos y ganar experiencia en el campo laboral, reafirmando mi pasión por el agro.
Con nuevos aprendizajes, participé en la convocatoria de Capital Semilla de la Gobernación de Antioquia, resultando beneficiado para fortalecer mi unidad productiva. Más adelante, me postulé a la convocatoria ``Jóvenes Rurales``, organizada por la Gobernación y el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, y fui seleccionado como Joven Rural Destacado de mi municipio.
En 2024, volví a ser seleccionado, esta vez en formulación de proyectos con la Fundación Aurelio Llano Posada, una experiencia que amplió aún más mi visión como emprendedor.
Motivados por el deseo de darle valor agregado a nuestro café, nos presentamos a un concurso regional, en el cual nuestro producto obtuvo el primer puesto en calidad de taza. Este reconocimiento nos reveló que teníamos un café de especialidad. Así nace CANALÓN COFFEE, un proyecto construido con esfuerzo, compromiso y mucho amor, en compañía de mi pareja y mi familia.
En apenas cuatro meses, CANALÓN COFFEE ha tenido un crecimiento significativo. Nuestros clientes reconocen la alta calidad del café que cultivamos en la finca El Progreso, y valoran el juicio y la dedicación con que procesamos cada grano, para que llegue con sabor y carácter a los paladares más exigentes.
Esta es una pequeña parte de mi historia. Una historia marcada por desafíos, pero también por muchas alegrías, aprendizajes y sueños cumplidos. Hoy, más que nunca, seguimos adelante, de la mano del campo, mi pareja y mi familia.


